Más que un mural: El mensaje milenario detrás de nuestro colibrí

En Europan habita un símbolo que custodia nuestras charlas y cafés. Seguramente lo has visto en nuestro mural: el colibrí. 

Para muchos, este colibrí es una imagen colorida que acompaña sus fotografías, pero para la cosmovisión de nuestros antepasados, el Huitzilin tenía varios significados: era un puente entre el mundo de los vivos y los muertos, un guerrero incansable y el representante del dios más importante de los Mexicas. 

 
 

En Europan, nos encanta compartir la buena comida, pero tambien nos apasiona la cultura. Por eso, hoy queremos invitarte a profundizar en la historia de este pequeño gigante.

Colibrí: los guerreros que regresan a la Tierra

Para los antiguos mexicas, la muerte en batalla no era el fin, era una transformación. Se creía que los guerreros que morían iban al Tonatiuhichan (la Casa del Sol), un lugar de honor en los cielos. Después de 4 años de estar ahí, regresaban a la tierra convertidos en colibríes.

 
 

Un dato genial es que las mujeres que morían en trabajo de parto compartían el mismo destino que los guerreros. No había distinción de "valor" entre morir en el campo de batalla o morir dando vida. La única diferencia era que las mujeres regresaban a la tierra convertidas en mariposas. 

El símbolo del dios Huitzilopochtli

La deidad principal de los mexicas, el dios de la guerra que conocemos como Huitzilopochtli, se traduce literalmente como "Colibrí de la Izquierda". Las representaciones arqueológicas muestran a este dios portando un casco en forma de cabeza de colibrí.

 
 

La relación del dios de la guerra con este pájaro no era casualidad: el colibrí es una de las pocas aves que defiende su territorio con una ferocidad desproporcionada a su tamaño, atacando incluso a aves mucho más grandes.

El pequeño pájaro que conecta todos los mundos

En antropología, un "psicopompo" es un ser que conduce las almas o los mensajes entre el mundo de los vivos y el de los muertos. El colibrí es el psicopompo por excelencia en México. En el mundo prehispánico, el colibrí era el único ser capaz de transitar libremente entre el mundo de los vivos, el de los dioses y el de los muertos.

 
 

¿Por qué nuestros antepasados lo eligieron? Todo tiene que ver con su biología: por las noches, el colibrí entra en un estado de "torpor", una hibernación donde su corazón late tan lento que parece haber muerto. Al amanecer, su ritmo cardíaco se acelera y el ave "revive". Esta transformación diaria de muerte y resurrección lo convirtió en el personaje perfecto para transitar entre los vivos y los muertos.

 
 

La próxima vez que nos visites, te invitamos a hacer una pausa en Europan, pedir tu café favorito y un pan, y tomarte un momento para admirar a nuestro colibrí. Tómate una foto con este pequeño gran guerrero y compártela con nosotros. ¡No olvides etiquetarnos!

Carlos Millan