¿Sabías que el pan de muerto antes se hacía con manteca de cerdo?

Todos conocemos el Pan de Muerto que anuncia la llegada del otoño. Entras a tu panadería favorita (ejem… ¡Europan!) y reconoces ese olor característico del azúcar, la flor de azahar y esencia de naranja.

 
 

Pero si tuvieras una máquina del tiempo y viajaras 100 años al pasado, el aroma del Pan de Muerto sería exquisito, pero diferente. Y es que es las cocinas virreinales, donde originalmente se empezó a hornear este pan, usaban un ingrediente que hoy ya casi no utilizamos: la manteca de cerdo. 

El origen virreinal: El reinado de la manteca de cerdo

El pan de muerto, necesita algún tipo de grasa (manteca, mantequilla, nata o aceites vegetales) para tener su suavidad característica. Las antiguas y antiguos panaderos lo sabían, y utilizaban la manteca de cerdo porque los lácteos eran muy caros, y los aceites vegetales ni siquiera se habían inventado.

 
 
 
 

La manteca de cerdo era la grasa reina de la cocina tradicional mexicana. Aportaba una textura inigualable a las masas: las hacía suaves, esponjosas y ayudaba a que el pan conservara su frescura por varios días. Durante generaciones, el pan de muerto se amasó con manteca de cerdo, agua de azahar y semillas de anís.

¿Por qué se dejó de usar?

Con la llegada de la modernidad, dos factores cambiaron para siempre la receta tradicional:

El primero fue que las fábricas empezaron a producir aceites vegetales, los cuáles eran -y siguen siendo- muchísimo más económicos (aunque de peor calidad).

 
 

El segundo factor fue la influencia europea. La panadería mexicana comenzó a adoptar técnicas de la repostería francesa, donde la mantequilla y los derivados de la leche producían un aroma y sabor más dulce y delicado, que desplazó al sabor más rústico de la manteca.

Las grasas de hoy: No todo el pan de muerto es igual

Hoy en día, detrás del mostrador de cualquier panadería puedes encontrar panes de muerto elaborados con grasas muy distintas, y es ahí donde se define su verdadero valor:

  • Margarinas y aceites vegetales hidrogenados: Es la opción más común en supermercados y panaderías industriales. Abaratan costos y prolongan artificialmente el tiempo de vida en anaquel, pero dejan una sensación cerosa en el paladar y no tienen los exquisitos aromas tradicionales.

  • Mantequilla pura: Un ingrediente de alta calidad que le da suavidad al pan. De hecho, en Europan cocinamos todos los panes que lo requieren con mantequilla (excepto el pan de muerto, el cual hacemos con nata).

  • La Nata fresca de leche: La joya de la corona en la panadería artesanal mexicana. Un pan de muerto hecho con nata es de lo más delicado que puede haber.

 
 

El toque que nos distingue: Por qué en Europan horneamos con Nata

En Europan creemos que honrar a nuestros seres queridos, así como a nuestros clientes, requiere ingredientes limpios y de alta calidad. Por eso, nos negamos rotundamente a utilizar margarinas o grasas vegetales ultraprocesadas. Utilizamos nata porque aporta humedad y una suavidad extraordinaria al pan. Además, su sabor suave no enmascara las notas del azahar ni de los cítricos, dejándote disfrutar de una sinfonía de sabores en cada mordida.

 
 

En esta época de reencuentros, te invitamos a probar la diferencia de un pan hecho con tiempo, paciencia y la riqueza de la nata real.

Carlos Millan